Solución · Plataformas con varias puertas

Una sola aplicación, una puerta para cada quien la usa

Oficina, equipo y clientes trabajando sobre el mismo dato, cada uno con su pantalla y sus permisos. Instalable en el móvil sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones y, donde hace falta, funcionando sin cobertura.

El punto de partida

Tres herramientas, tres versiones del mismo dato

La oficina tiene una herramienta, el equipo que está en la calle o en la sala tiene otra —o un grupo de WhatsApp— y el cliente tiene un formulario, un correo y un teléfono. Tres sitios, tres versiones del mismo dato y una persona que pasa el día copiando de uno a otro.

El problema aparece con la tercera pata: un equipo que trabaja fuera de la oficina o clientes que quieren gestionar cosas por su cuenta. A partir de ahí, cada herramienta nueva añade una copia más.

Qué construimos

Las puertas que construimos

Cada una es una vista distinta sobre la misma base de datos, con sus permisos:

Portal de clientes

Su cuenta, sus citas o cuotas, sus hijos, su carnet, sus documentos. Puede hacer solo lo que antes exigía una llamada: cambiar una cita, darse de baja, descargar un justificante, inscribirse a un evento.

App del equipo

Pensada para usarse de pie con el móvil en una mano: la lista de hoy, pasar asistencia, fichar la jornada, registrar lo que acaba de ocurrir. Nada de menús de veinte opciones.

Panel de oficina

El sistema completo: catálogo, altas, cobros, incidencias, informes. Es la puerta de quien manda sobre el dato.

Instalable, sin tienda de aplicaciones

Se añade a la pantalla de inicio desde el navegador, se abre a pantalla completa y recibe notificaciones. Sirve igual en Android y en iPhone, y se corrige sin esperar revisiones.

Funciona sin cobertura

Donde la red falla —un gimnasio, un pabellón— lo que se registra se guarda en el móvil y se sincroniza solo cuando vuelve la conexión.

Permisos de verdad

Quien está en la puerta de un evento con el escáner no ve la contabilidad. Cada rol tiene su alcance, y lo que no le corresponde no existe para él.

Cómo lo hacemos

Una base de datos para todas las puertas

  1. Una base de datos, varias interfaces Es la regla que no se negocia. Si el equipo y la oficina guardan la misma información en dos sitios, ya has vuelto a las tres herramientas.
  2. La oficina primero Es la puerta que alimenta a las otras dos. Luego el equipo, luego los clientes, según lo que más duela.
  3. Diseñado para tres puertas desde el día uno Aunque solo se abra una al principio. Rehacer la base de datos a mitad de camino es lo que convierte un proyecto de dos meses en uno de seis.

Forma parte de nuestro servicio de software a medida.

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Preguntas sobre portales y apps

¿No está tu duda?

Pregúntanos lo que quieras: te contesta quien llevaría tu proyecto.

Hacer una pregunta

¿Hay que publicar la app en Google Play y en la App Store?

No. Las aplicaciones web instalables se añaden a la pantalla de inicio desde el navegador y funcionan como una app. Solo compensa pasar por las tiendas si necesitas algo que el navegador no permite.

¿Cada portal es un proyecto distinto?

No: es la misma aplicación con vistas y permisos distintos. Por eso se entrega por módulos, y por eso una corrección en el dato se ve a la vez en las tres puertas.

¿Puede empezar pequeño?

Es lo habitual. La oficina primero, luego el equipo, luego los clientes. Lo importante es que la base de datos se diseñe para las tres puertas desde el principio.

¿Y si mi equipo trabaja donde no hay cobertura?

Se construye para eso: lo que se registra se guarda en el móvil y se sincroniza cuando vuelve la red. Es más trabajo, y es la diferencia entre una herramienta que se usa y una que se abandona la segunda semana.

Hablemos

¿Quién toca hoy qué herramienta en tu empresa?

Cuéntanoslo tal cual y te contestamos por escrito: cómo lo haríamos y cuánto costaría.