Webs profesionales construidas alrededor de tu negocio
Diseñamos la estrategia, la experiencia y la tecnología que necesita tu proyecto. Sin convertir tu empresa en una copia de una plantilla.
No todas las webs tienen el mismo objetivo. Ni deberían parecerse.
La primera pregunta de un proyecto web no es qué colores lleva ni cuántas páginas tiene. Es qué tiene que conseguir. Una web que existe para que te llamen no se parece en nada a una que existe para vender online o para dar servicio a clientes que ya tienes.
Cambia la estructura
Qué se ve primero, cuántos pasos hay hasta la acción y qué se puede quitar sin que se pierda nada.
Cambian los contenidos
No hace falta el mismo nivel de detalle para convencer a un comprador impulsivo que a un comité que compara tres proveedores.
Cambia qué se mide
Formularios recibidos, pedidos, llamadas, descargas o altas. Si no se decide antes, después nadie sabe si la web funciona.
Cambia la tecnología
Una web de contenidos, una tienda y una aplicación con área privada no se construyen igual. Elegir bien aquí evita reescribirlo todo dentro de un año.
Tipos de proyecto web
Estos son los encargos más habituales. Muchos proyectos son una mezcla de varios: una web corporativa con catálogo, o una tienda con un área privada para clientes con condiciones propias.
Web corporativa
La web de referencia de la empresa: quién sois, qué hacéis y por qué se puede confiar en vosotros.
Objetivo: credibilidadWeb de captación
Pensada para que el visitante deje sus datos o llame. Estructura, textos y formularios trabajan para eso.
Objetivo: contactosLanding page
Una página única para una campaña, un producto o un servicio concreto, sin distracciones ni salidas laterales.
Objetivo: una sola acciónE-commerce
Catálogo, carrito, pagos, envíos y devoluciones. Y la parte que casi nadie enseña: la gestión diaria de los pedidos.
Objetivo: vender onlinePortal
Muchos contenidos, muchos autores y una estructura que tiene que seguir siendo navegable cuando crezca.
Objetivo: audienciaÁrea privada
Zona con acceso para clientes, distribuidores o empleados: documentos, pedidos, estados o datos propios de cada uno.
Objetivo: dar servicioCatálogo
Muchas referencias con filtros que funcionan, fichas comparables y descargas de documentación técnica. Con o sin venta online.
Objetivo: que te encuentren el productoWeb conectada con el CRM
Lo que entra por la web aparece en vuestro sistema comercial, con su origen y su responsable, sin copiar nada a mano.
Objetivo: que no se pierda nadaNo empezamos por una plantilla. Empezamos por lo que necesita el proyecto.
Hay quien vende siempre la misma herramienta y adapta el proyecto a ella. Nosotros elegimos después de entender qué tiene que hacer la web, quién la va a mantener y cómo va a crecer. El diferencial no es rechazar una tecnología por dogma: es el criterio con el que se decide.
Desarrollo propio
Cuando el proyecto tiene lógica, cálculos, permisos o interfaces que ningún gestor resuelve bien. Se paga más al principio y se gana en control.
Un CMS
Cuando la web vive de contenidos que tu equipo publica y actualiza. WordPress incluido: si es la herramienta correcta, es la que se usa.
Shopify o WooCommerce
Cuando la operativa de la tienda encaja con lo que ya resuelven de fábrica: pagos, impuestos, envíos y devoluciones son problemas ya pensados.
Arquitectura headless
Cuando los mismos contenidos tienen que servir a varios sitios, a una app o a un sistema interno, y separar el gestor del front compensa.
La pregunta no es qué tecnología nos gusta. Es quién va a mantener esta web dentro de dos años, qué va a necesitar cambiar y cuánto cuesta cada cambio. Si en tu caso la respuesta correcta es un gestor de contenidos estándar, te lo diremos, aunque sea el encargo más pequeño.
De una idea a una web publicada
Seis pasos. El primero no es diseñar: es entender a quién le hablas y qué quieres que haga.
Objetivo y alcance
Para qué es la web, a quién se dirige, qué acción esperas y con qué se va a medir. Aquí también se decide qué no entra.
Arquitectura y contenidos
Qué páginas hay, cómo se relacionan y qué tiene que decir cada una. Es el paso que más se salta y el que más problemas evita.
Diseño
Diseñamos primero en móvil, con tus contenidos reales. Ves las pantallas antes de que exista una línea de código.
Desarrollo
Maquetación, programación e integraciones. Con código ordenado, porque alguien tendrá que tocarlo más adelante.
Pruebas y publicación
Revisión en móvil y escritorio, formularios, accesibilidad, redirecciones y analítica. Y después se publica, no antes.
Mantenimiento y evolución
Actualizaciones, copias de seguridad y mejoras a partir de cómo se está usando de verdad. Una web publicada no es una web terminada.
Que Google pueda entenderla y recorrerla
El SEO técnico no posiciona por sí solo, pero sin él lo demás cuesta el doble. Es la parte que se construye durante el desarrollo y que después es cara de arreglar.
- Estructura de URL y jerarquía de encabezados coherentes
- Metadatos, canonical y control de indexación por página
- Datos estructurados (Schema.org) donde aportan algo
- Sitemap, robots.txt y redirecciones 301 al migrar
- Search Console y analítica configuradas antes de publicar
Rápida en un móvil, no solo en tu ordenador
Buena parte de tus visitas llegan desde un móvil con una conexión regular. Ese es el escenario en el que probamos, porque es el que decide si alguien se queda o se va.
- Imágenes en formatos modernos, servidas al tamaño que toca
- CSS y JavaScript mínimos, sin librerías que no se usan
- Fuentes autoalojadas para no depender de terceros
- Atención a las Core Web Vitals durante el desarrollo
- Medición sobre la web real, no solo en local
Conectada con lo que ya usa tu empresa
Una web aislada obliga a alguien a copiar datos a mano todos los días. Conectarla con vuestros sistemas es lo que la convierte en una herramienta de trabajo.
- CRM: los formularios crean el contacto o la oportunidad
- ERP o gestor: catálogo, stock y precios sincronizados
- Pagos: Stripe, Redsys, PayPal o Bizum, según el caso
- Facturación conforme al RRSIF (RD 1007/2023)
- Reserva de cita, atención automatizada e IA aplicada
Preguntas sobre un proyecto web
Lo que más nos preguntan antes de empezar a diseñar.
Depende del alcance. No cuesta lo mismo una web de cinco páginas con los textos ya escritos que un catálogo con cientos de referencias, una tienda con su operativa de pedidos o un portal con área privada. Influyen el número de plantillas distintas, si hay que redactar contenidos, cuántos idiomas hay y con qué sistemas tiene que conectarse. Por eso no publicamos precios cerrados: acotamos el alcance contigo y te damos un presupuesto por escrito sobre ese alcance.
Cuando es la herramienta correcta, sí. No empezamos por una plantilla: empezamos por lo que necesita el proyecto. Si la web va a vivir de contenidos que tu equipo publica a diario, un CMS tiene todo el sentido. Si es una tienda con una operativa estándar, WooCommerce o Shopify pueden ser la mejor decisión. Y si el proyecto necesita lógica propia, integraciones o una interfaz que no encaja en ningún gestor, se desarrolla a medida. Lo que no hacemos es forzar un proyecto dentro de una tecnología porque sea la única que sabemos usar.
Si lo necesitas, sí, y conviene decirlo antes de empezar porque condiciona la tecnología. Definimos qué partes son autogestionables y cuáles no: normalmente textos, imágenes, noticias, productos o fichas. Lo que no suele tener sentido es dejar la maquetación entera abierta, porque acaba rompiendo el diseño. Te dejamos el acceso, un panel entendible y la formación necesaria para que un cambio de texto no dependa de nosotros.
Es lo primero que hay que proteger en un rediseño. Antes de publicar inventariamos las URL que ya existen y su tráfico, y preparamos las redirecciones 301 de las que cambian. Mantenemos los contenidos que están funcionando en lugar de tirarlos. Después de la publicación vigilamos la indexación y los errores en Search Console durante las primeras semanas, porque es cuando aparecen.
Podemos encargarnos del dominio, del certificado y del alojamiento, o trabajar sobre los que ya tengas. Lo que sí recomendamos siempre es que el dominio esté registrado a nombre de tu empresa y que los accesos sean tuyos. Si un proveedor te pone pegas para eso, es mala señal.
Sí. El diseño, los contenidos y el código del proyecto son tuyos, y se te entregan. No trabajamos con webs secuestradas: si algún día decides seguir con otro equipo, puedes llevártela sin pedirnos permiso.
Podemos redactar los textos a partir de entrevistas con vosotros, porque quien conoce el negocio sois vosotros. Con la fotografía trabajamos con profesionales cuando el proyecto lo pide; si no, seleccionamos y tratamos el material que ya tengáis. Es la parte del proyecto que más suele retrasar una web, así que conviene cerrarla pronto.
Sí, y es una de las razones por las que merece la pena plantearla como software y no como un folleto. Un formulario puede crear directamente la oportunidad en el CRM con su origen y su responsable, un catálogo puede leer stock y precios de vuestro ERP y un presupuesto aceptado puede convertirse en factura. El alcance depende de qué permita el sistema que ya usáis.
Una web no se termina, se mantiene. Hay actualizaciones de seguridad, copias de seguridad, cambios de contenido y mejoras que salen de ver cómo se usa realmente. Podemos ocuparnos nosotros con un acuerdo de mantenimiento o dejarlo en manos de tu equipo con la documentación y los accesos. Lo que no recomendamos es publicarla y no volver a tocarla.
¿Qué tiene que conseguir tu web?
Cuéntanos a quién te diriges, qué quieres que haga quien entre y qué te falla de la web que tienes ahora. Con eso podemos decirte qué tipo de proyecto encaja y qué tecnología tiene sentido en tu caso.
Cuéntanos qué web necesitas