Servicio · Inteligencia artificial

IA integrada en el trabajo real de tu empresa

No se trata de tener IA. Se trata de localizar tareas donde pueda ahorrar tiempo, mejorar la atención o convertir información en decisiones.

El enfoque

La pregunta no es "¿cómo metemos IA?". Es "¿qué tarea nos está costando tiempo?".

La mayoría de proyectos de IA que no llegan a nada empiezan al revés: primero la herramienta, después la búsqueda de un problema que justifique haberla comprado. Nosotros empezamos por el proceso.

Empieza por una tarea concreta

Repetitiva, con volumen y con un resultado que se puede comprobar. Si no se puede comprobar si funciona, no se puede mejorar.

Tiene que estar conectada

Si el resultado hay que copiarlo a mano a otro sitio, no se ha ahorrado trabajo: se ha movido de sitio.

Con una persona en el circuito

Se decide desde el principio qué hace la IA sola, qué revisa alguien y qué se escala directamente al equipo.

Casos de uso

Dónde encaja la IA dentro de una empresa

Estos son los usos con los que trabajamos, agrupados por área. No van todos juntos: se elige por dónde empezar y el resto se valora cuando el primero ya está funcionando.

Atención al cliente

Web, canales de mensajería y CRM
  • Asistente en tu web que responde con la información de tu negocio, 24/7
  • WhatsApp, cuando la vía de integración es viable en tu caso
  • Clasificación de la consulta y enrutado al área que corresponde
  • Escalado a una persona cuando el asistente no debe responder
  • La conversación y los datos recogidos quedan registrados en el CRM

Documentos

Facturas, albaranes, contratos, pliegos
  • Lectura de documentos que hoy se teclean a mano
  • Extracción de campos hacia el sistema que los necesita
  • Clasificación automática por tipo, cliente o expediente
  • Resúmenes de documentos largos con el enlace al original
  • Búsqueda por significado, no solo por coincidencia exacta de palabras

Correo electrónico

La bandeja de entrada como cuello de botella
  • Clasificación de los correos que entran por tipo y urgencia
  • Borradores de respuesta para los casos que se repiten
  • Priorización de lo que necesita atención hoy
  • Extracción de las tareas y compromisos que hay dentro de un hilo

CRM y comercial

Contexto de cliente sin releerlo todo
  • Resumen de la situación de un cliente antes de la llamada
  • Búsqueda en el histórico: qué se habló, qué se prometió, qué quedó abierto
  • Clasificación de los leads que entran según los criterios que definas
  • Notas de reunión convertidas en tareas dentro del CRM

Datos

De la consulta a la decisión
  • Preguntas a tus datos en lenguaje natural, sin saber SQL
  • Reporting sobre los indicadores que tú decidas seguir
  • Alertas cuando un valor se sale del rango que hayáis fijado
  • Informes periódicos generados a partir de vuestros propios sistemas

Operaciones

Lo que une todo lo anterior
  • Automatización de los pasos repetitivos de un proceso
  • Flujos que arrancan solos ante un evento y no ante un recordatorio
  • Integración con las APIs de las herramientas que ya usáis
  • Trazabilidad de qué se ejecutó, cuándo y con qué resultado

No todo esto a la vez. Un proyecto que intenta cubrir seis áreas al mismo tiempo acaba sin ninguna terminada. Se elige la tarea que más tiempo consume hoy, se pone en producción y se decide la siguiente con uso real por delante.

Atención

Un asistente que atiende cuando tu equipo no está

Un asistente conectado a la información de tu negocio: responde las preguntas que se repiten, recoge los datos de contacto y deja la conversación registrada. Trabaja a cualquier hora, y sabe cuándo tiene que apartarse.

  • Responde a partir de tus contenidos, no de lo que se imagine
  • Escala a una persona cuando la consulta lo requiere
  • Deja el contacto y el histórico dentro del CRM
  • Se despliega en tu web; otros canales, según su integración
24/7
Documentos y correo

Leer, clasificar y extraer deja de ser trabajo manual

Facturas que alguien teclea, correos que alguien reparte, contratos que alguien busca. Son tareas con volumen, con reglas claras y con un resultado comprobable: exactamente donde la IA rinde.

  • Extracción de campos hacia el sistema que los necesita
  • Clasificación por tipo, cliente o expediente
  • Resumen con enlace al documento original, para poder verificarlo
  • Revisión humana en los casos que la necesiten
DOC
Datos

Preguntar a tus datos sin pasar por una hoja de cálculo

La información ya está en vuestros sistemas: ventas, clientes, tareas, incidencias. El problema suele ser el acceso, no el dato. Una capa de consulta en lenguaje natural acorta ese camino.

  • Consultas en lenguaje natural sobre vuestros propios datos
  • Reporting sobre los indicadores que decidáis seguir
  • Alertas ante los cambios que hayáis definido como relevantes
  • Resultados trazables hasta el registro de origen
DATA
Modelos e integración

El modelo se elige por el caso, no por la moda

No hay un modelo bueno para todo. La elección depende de qué tarea es, qué precisión hace falta, cuánto puede costar cada consulta, qué latencia admite el proceso y dónde se pueden tratar los datos.

  • Selección del modelo según el caso, con sus contrapartidas explicadas
  • Integración con vuestras herramientas mediante sus APIs
  • Arranque acotado, con criterios de éxito definidos antes de empezar
  • Formación al equipo que va a usarlo en su día a día
IA
Datos y privacidad

Esto se decide al principio del proyecto, no al final

Integrar IA implica decidir qué información sale de vuestros sistemas y hacia dónde. Diseñamos cada integración teniendo en cuenta permisos, datos tratados, proveedores, almacenamiento y requisitos de privacidad. Y lo dejamos por escrito, para que no dependa de lo que cada uno recuerde de una reunión.

  • Permisos. Quién puede usar cada función y a qué información alcanza dentro de vuestros sistemas.
  • Datos tratados. Qué campos entran realmente en el proceso y cuáles se quedan fuera a propósito.
  • Proveedores. Qué servicio procesa cada cosa y bajo qué condiciones de uso.
  • Almacenamiento. Dónde se guarda cada dato, cuánto tiempo y quién puede consultarlo después.
  • Requisitos de privacidad. Los que apliquen a vuestro sector y a vuestros propios compromisos con clientes.
  • Trazabilidad. Registro de qué se ejecutó y con qué resultado, para poder revisarlo.
Cómo lo hacemos

De una tarea que come tiempo a un proceso en marcha

Cinco pasos. El primero no es elegir modelo: es mirar cómo se hace hoy esa tarea y quién la hace.

01

Identificar la tarea

Revisamos con vosotros dónde se va el tiempo: qué se repite, con qué volumen y qué pasa cuando alguien se equivoca.

02

Definir el alcance

Qué entra, qué sale, qué decide la IA y qué revisa una persona. Aquí se acuerda también cómo se comprobará si funciona.

03

Prueba acotada

Se monta sobre casos reales vuestros y se contrasta el resultado con lo que hoy hace el equipo, antes de conectarlo a nada.

04

Integración

Se conecta con el CRM, el correo o el sistema que corresponda, para que el resultado llegue donde tiene que llegar sin copiar y pegar.

05

Puesta en marcha y ajuste

Formación al equipo, seguimiento de los primeros casos y ajustes con uso real por delante. Después se decide si hay una segunda tarea.

Dudas frecuentes

Preguntas sobre integrar IA

Lo que más nos preguntan antes de empezar un proyecto de inteligencia artificial.

Por la tarea, no por la tecnología. Buscamos una tarea concreta, repetitiva y con volumen suficiente para que valga la pena: clasificar correos, leer documentos que llegan en el mismo formato, responder las mismas preguntas una y otra vez. Se define qué entra, qué sale y cómo se comprueba si funciona. Si no encontramos una tarea así, te lo decimos antes de empezar.

No hace falta tenerlo todo ordenado, pero sí saber dónde está cada cosa. Parte del trabajo inicial suele ser justo ese: localizar dónde vive la información, en qué formato y quién puede acceder a ella. Cuanto más disperso esté el punto de partida, más peso tiene esa fase dentro del proyecto.

Diseñamos cada integración teniendo en cuenta permisos, datos tratados, proveedores, almacenamiento y requisitos de privacidad. Eso significa decidir contigo, y por escrito, qué información sale de vuestros sistemas, hacia qué proveedor, durante cuánto tiempo se conserva y quién puede consultarla. Es una decisión de arquitectura que se toma al principio del proyecto, no una casilla que se marca al final.

Depende del canal y de la vía de integración disponible en vuestro caso. WhatsApp tiene sus propias condiciones de uso y su propio proceso de alta para cuentas de empresa, así que lo revisamos antes de prometer nada. En web el canal es siempre nuestro y la integración es directa.

Se equivoca, así que el sistema se diseña contando con ello. Definimos qué decisiones puede tomar sola, cuáles pasan por una persona antes de ejecutarse y en qué casos escala directamente a alguien del equipo. Un asistente que dice que no sabe y pasa la conversación a una persona es mejor producto que uno que responde siempre.

Es la parte que más determina si el proyecto sirve para algo. Una IA que no escribe en vuestros sistemas obliga a copiar y pegar, y entonces no ahorra trabajo. Conectamos con vuestro CRM, con el correo, con el gestor documental o con el sistema interno que uséis, según las APIs y los permisos disponibles en cada caso.

Hay dos costes distintos y conviene separarlos. Uno es el desarrollo e integración, que depende del alcance. El otro es el consumo del modelo, que se paga por uso y varía según el volumen y el modelo elegido. Por eso no publicamos precios cerrados: acotamos un primer alcance, te damos un presupuesto por escrito sobre ese alcance y estimamos el consumo con las cifras reales de vuestro volumen.

No es así como lo planteamos. Lo que sustituye bien son tareas concretas y repetitivas: clasificar, extraer, resumir, buscar, redactar un primer borrador. El criterio, la relación con el cliente y las decisiones siguen siendo del equipo. Si en tu caso la IA no aporta más que ruido, es mejor saberlo en la primera reunión.

Siguiente paso

¿Qué tarea os está comiendo el tiempo?

Cuéntanos cómo se hace hoy: quién la hace, con qué frecuencia y en qué sistemas vive la información. Con eso te diremos si la IA encaja ahí, si conviene resolverlo antes con software a medida o si no merece la pena tocarlo.

Cuéntanos qué tarea os come el tiempo